ETERNO Por Claudio Giglio
Nada termina ya. Todo es eterno El tiempo o la distancia o el vacío El viento, o las tormentas o los fríos Y el fuego si es posible que haya infierno En alma noble, el sentimiento tierno El frio césped
Nada termina ya. Todo es eterno El tiempo o la distancia o el vacío El viento, o las tormentas o los fríos Y el fuego si es posible que haya infierno En alma noble, el sentimiento tierno El frio césped
Ha remansado el día en la Avenida Alem esta mañana y es estas callecitas perdidas de la orilla esta quietud que mana este silencio gárrulo de siesta o de feriado esta felicidad que la envidia adivina en los umbrales mansedumbre
Pasó en Mayo también ¡y para el veinticinco! con la lluvia y el frío que aumentaba en el barro haciendo intransitables las callejas sin nombre que venían del río. Pasó en Mayo y la patria era, apenas, aquello que faltaba
No te comprendas nunca… Ni me entiendas. Es mejor no saber ni quiénes somos, ni por qué, ni por cuánto, cuánto tiempo y, tal vez, ni siquiera el lugar que ocupamos en la lista. Cuando así nos convenga, seremos los
¡Ah si mi pluma muy diestra pudiera de mis sueños asir tan perfectos magníficos versos y al papel transportarlos tal cual qué felices serían mis versos qué feliz yo entonces sería qué poeta mis amigos tal vez no dirían! Pero
TRIUNFO compuesto en homenaje al BICENTENARIO DE LA FUNDACIÓN DE LOBOS LETRA: Domingo Adalberto Galli MÚSICA: Omar Basteiro COREOGRAFÍA: Gregorio «Goyo» Garate Triunfo de pampa abierta, bajos tendidos, zanjones, palo a pique, blanca capilla. La Patria iba creciendo a cielo
Estoy aquí, a tu lado, tendido como un mapa, como un paisaje de pocos colores monótono… intrincado… o como está, acunándose, el mar en lontananza confundiendo sus olas en celajes. Estoy acá, a tu lado, como están, a la vera
Feliz es tu cantar Pajarita de tinta y papel y feliz tu volar y tu sino feliz que es cantar y volar y volar y cantar y cantar Oh Dríada alada de los bosques almita de los ruiseñores huesito de
A mi hermana La actriz se pone máscaras se viste con las ropas de prestadas palabras, y se adorna con gestos de otros rostros llorando sin embargo con sus lágrimas ese dolor ajeno que le acelera el pulso. La
Con zapatos gastados he salido a caminarte, a tientas, los recuerdos. ¡En baldosas ya lisas los he andado…! Sólo el cansancio que dolió en mis piernas me hizo acordar a ese dolor de antaño. Y no fue mi vereda la