SOL (Poema de Claudio Giglio)
La mañana ilumina mi sendero Me muestra la distancia hasta el destino Yo veo ciertamente mi camino Y llegare al final vivo y entero Eso es lo que percibo, lo que quiero Conocer y porque, vida trajino Y hubo agua,
La mañana ilumina mi sendero Me muestra la distancia hasta el destino Yo veo ciertamente mi camino Y llegare al final vivo y entero Eso es lo que percibo, lo que quiero Conocer y porque, vida trajino Y hubo agua,
María Eugenia Parodi, Directora de la Escuela Secundaria N° 6, hizo saber a INFOLOBOS que el conversatorio que se llevará a cabo este viernes 7 de agosto, tendrá por nombre: “Belgrano y San Martín, amigos de la Patria y del
La Biblioteca Popular » Albino Capponi » informa a los socios que todavía NO ha recibido la autorización para poder abrir su Institución. Continúan realizando pedidos de apertura al Municipio y ya compraron todo lo necesario para cumplir un estricto
No puede ser mejor que estar viviendo El sentir que la vida se termina El misterio de no ser te determina A pensar en las noches predurmiendo Como será no estar, donde estás siendo. La noche eterna y el tiempo
a J. S. Bach Dios se sentó a escuchar. Hoy conoció su oído la medida adecuada de toda la armonía en unas notas, luciendo en cada acorde, en cada escala. ¡Dios se sentó a escuchar…! Su hijo Juan Sebastián ejecutaba
Toda llama y vislumbres… Toda fuego quemando las viejas estructuras talladas en naufragios de sueños postergados. ¡Una mujer hablando de justicia, gritando centenarios desamparos con voz arrebatada en los propios incendios de su alma…! ¡Un balcón… cualquier tarde… y una
Antes de emparejar “para siempre”, de construir el nido, de criar pichones, viaja mucho, viaja solo. Si te es posible, aprende, como los peregrinos de los viejos desiertos o del Camino de Santiago; una mochila alcanza. Disfruta intensamente cada paso,
Como el cristal herido y el tenue cuarto gris, el poema naufraga. Un sol que muere lento en esta tarde gris está engendrando aquí, la noche y un día nuevo en el envés de Lobos. La tarde más que agoniza
Dame la llave de tu puerta, amiga Que la usaré cuando pretenda verte Y así a tu lado disfrutar la suerte De ser un grano en tu dorada espiga Dejar al tiempo caminar. que siga Como el espacio entre nacer
Algo nos había atado el uno al otro en la distante noche de relámpagos. Quizás la soledad… Quizás la sed… Quizás el hambre… Y aunque siempre supimos (más de una vez lo hablamos) de que todo era «hoy», «aquí» y