Poesía, Narrativa y Ensayo 21 de septiembre, 2018

EL ARDILLA, PARTE 4

Cuento de Gustavo Contrera.

Solo faltaba que uno se decidiera. “Yet” se hizo un bollo y sus ojos ya no eran desafiantes, eran ojos de desesperación, de tremenda angustia, era el fin. Lentamente uno de los siete se adelantó para la mordida inicial. Por detrás de los perros estaba el “Ardilla” y a su costado el “Colorado” que ignoraba la ejecución, comiendo tranquilo un poco de gramilla. Cuando uno de los siete se lanzó sobre “Yet”, el gato agazapado y viéndose perdido, como un resorte poderoso, saltó, pasando por arriba de los perros restantes y por el costado del “Ardilla” y fue a caer en las ancas del “Colorado”, donde clavó con todas sus fuerzas las filosas uñas.
 
Que pedazo de espantada pegó ese caballo ante tanto dolor. En un segundo desapareció en el horizonte, solo se veía una gran polvareda. El “Ardilla” congelado junto con los “siete”, veían como se alejaba el “Colorado” montado por el “Yet” rumbo pa´ las casas.
 
Como se dice comúnmente, sé rápido como el trueno que retumba antes de que hayas podido taparte los oídos, veloz como el relámpago que relumbra antes de haber podido pestañear.
 
Cuando se entabla una batalla de manera directa, la victoria se gana por sorpresa.
 
Si haces que los adversarios vengan a ti para combatir, su fuerza estará siempre vacía. Si no sales a combatir, tu fuerza estará siempre llena. Este es el arte de vaciar a los demás y de llenarte a ti mismo.
 
Para tomar infaliblemente lo que atacas, ataca donde no haya defensa. Para mantener una defensa infaliblemente segura, defiende donde no haya ataque Para avanzar sin encontrar resistencia, arremete por sus puntos débiles. Para retirarte de manera esquiva, sé más rápido que ellos. No detengas a ningún ejército que esté acorralado.
 
Bajo estas circunstancias, un adversario luchará hasta la muerte.
 
Muéstrales una manera de salvar la vida para que no estén dispuestos a luchar hasta la muerte, y así podrás aprovecharte para atacarles.
 
No presiones a un enemigo desesperado. Un animal agotado seguirá luchando, pues esa es la ley de la naturaleza.
 
Sun Tzu fué un general chino que vivió alrededor del siglo V antes de Cristo. La colección de ensayos sobre el arte de la guerra atribuida a Sun Tzu es el tratado más antiguo que se conoce sobre el tema. A pesar de su antigüedad los consejos de Sun Tzu siguen manteniendo vigencia.
 
El Arte de la Guerra es el mejor libro de estrategia de todos los tiempos. Inspiró a Napoleón, Maquiavelo, Mao Tse Tung y muchas más figuras históricas. Este libro de dos mil quinientos años de antigüedad, es uno de los más importantes textos clásicos chinos.
Volver a la home

MÁS ANTIGUAS

EL PLACER DE COMPARTIR

Escribe: Caro Medina Virces.

SOMOS DEL INTERIOR -PRIMERA PARTE-

Escribe: Gustavo Contrera.

HOMBRE COMUN

Por Claudio Giglio

MALA MUJER

Poema de Claudio Giglio

LOS MALANDRAS Y EL MONJO

Cuento de Gustavo Contrera. Quinta parte.

NUNCA PUDE ESCRIBIRLE QUE LA AMABA

Escribe: Caro Medina Virces.

EL PLACER DE COMPARTIR 13

Por Medina Virces.

Subir